Asistentes a la mapping party distribuyéndonos el trabajo.

El sábado 7 de Mayo se llevó a cabo la recogida de datos de la Mapping Party #Zaccesibilidad en el Barrio del Gancho, para la cual contamos con un grupo inicial formado por unas 14 personas con perfiles y edades muy diversos.

Tras una breve presentación de los nuevos integrantes y el reparto del “material de trabajo” formado por fieldpapers preparados previamente sobre los que anotaríamos todo lo que fuésemos observando (con la particularidad de que posteriormente pueden escanearse y se georreferencian automáticamente, facilitando también el trabajo de publicación de datos), bolígrafos para tomar notas (proporcionados por la Universidad San Jorge) y botellines de agua y galletas para avituallarnos (por cortesía de Eboca vending), procedimos a crear 4 grupos entre los que nos repartiríamos las 12 zonas en las que habíamos dividido la zona de estudio y se estipuló una metodología para enumerar de los diferentes tipos de barreras arquitectónicas previamente clasificadas.

Durante la toma de datos pudimos anotar aspectos relacionados con anchura de calles, pavimentos, cruces de peatones, superficies, escaleras… según la metodología que hemos estado desarrollando. En este sentido resultó muy destacable la participación de Alejandro, un usuario de sillas de ruedas, que además de acompañarnos durante la mañana, nos dió una lección magistral in situ sobre los problemas que suponen los diferentes tipos de barreras arquitectónicas para este colectivo. Aportó mas inputs sobre las barreras arquitectónicas que inicialmente no se habían considerado, como por ejemplo pavimentos en mal estado, jardineras de árboles o un dato importante que nos pasó desparecibido: la existencia de bordillos “rebajados” que no enrasan perfectamente con el pavimento inferior y que aunque inicialmente parecen accesibles en silla de ruedas, no lo son, ya que los usuarios con silla de ruedas eléctrica no pueden subir por dicho elemento por sus propios medios, y con ayuda, la silla sufre un deterioro notable. Lo mismo pasa con usuarios con silla de ruedas convencional, dependiendo de la edad y de la habilidad del usuario no son accesibles. Gracias a su aportación pudimos incorporar esta nueva información y replantear los datos que habíamos tomado previamente en las pruebas piloto realizadas en ACTUR, Casco y Magdalena.

Además, en esta sesión contamos entre los participantes con niños acompañando a sus padres que, no solo disfrutaron de la actividad, sino que sus preguntas y aportaciones fueron muy enriquecedoras. Su mirada nos planteó la necesidad de concienciar desde tempranada edad acerca de las barreras arquitectónicas y lo que estas suponen en el día a día de los usuarios con discapacidad.

Tras casi 4 horas de trabajo cuidadoso (a la vez que distendido), nuestros fieldpapers adquirieron un aspecto bastante completo, tal y como pueden apreciarse en las siguientes imágenes:

Gracias a todos los participantes, pudimos recabar una gran cantidad de datos exhaustivos y el barrio del gancho quedó prácticamente mapeado en lo referente a accesibilidad y discapacidad. Así pues, la valoración de la jornada fue muy positiva, principalmente por el hecho de constatar el interés que despiertan los aspectos relacionados con la accesibilidad y la discapacidad y lo mucho que todos podemos hacer por mejorarla, como por ejemplo con el mapeado colaborativo. Los asistentes mostraron gran interés por el mapeado accesible y una gran satisfacción tras haber contribuido, con su trabajo, a la accesibilidad del Gancho. Aunque no lo habíamos previsto inicialmente, pudimos observar que, tras la actividad, la visión que los participantes tienen sobre la ciudad ha tomado una nueva óptica mucho más inclusiva, algo de lo que nos sentimos muy orgullosos desde la organización del evento.